Portada en una calle de la medina de Marrakech: arco de herradura de yesería tallada bajo un alero de madera labrada, zócalo de azulejos azules y umbral de zellige en zigzag

La duda entre Fez y Marrakech surge sin cesar, y en internet se presenta como si fuera elegir entre dos ciudades medievales intercambiables, cuando cada una tiene un carácter muy distinto. Cuál le conviene más depende del tipo de viaje que busque.

A continuación verá qué ofrece cada ciudad, en qué destaca y cómo plantearse la elección.

Fez y Marrakech, frente a frente

Carácter de MarrakechAcostumbrada al visitante, accesible y bien organizada
Carácter de FezCiudad medieval sin filtros, auténtica y exigente
Logística más sencillaMarrakech (se habla mucho inglés y es fácil orientarse)
Inmersión más profundaFez (menos turistas, cultura tradicional intacta)
Mejor para una primera visitaMarrakech (curva de aprendizaje más suave)
Mejor relación calidad-precioFez (en general más económica, sobre todo en riads)

La diferencia de fondo

Marrakech da la impresión de ser una ciudad que sabe que es un destino turístico y que lo ha asumido. La infraestructura funciona sin problemas, los restaurantes se adaptan a los gustos internacionales, mucha gente habla inglés y puede recorrerla sin demasiado estrés. Interpreta Marruecos para usted, y lo interpreta bien.

Fez deja entrar al turista, pero no se organiza en torno a él. La medina es un laberinto en toda regla, se habla menos inglés, los restaurantes sirven lo que come la gente de la ciudad y orientarse exige más esfuerzo. Fez no interpreta nada: es Fez sin más, y si quiere descifrarla, adelante.

Marrakech interpreta Marruecos para usted, y lo interpreta bien. Fez no interpreta nada: es Fez sin más.

Ninguno de los dos modelos es mejor que el otro. A algunos viajeros Marrakech les parece demasiado pulida y pendiente del turista; a otros, Fez les resulta demasiado caótica e inaccesible. Lo que inclina la balanza es cuánta dificultad para orientarse está dispuesto a tolerar y con qué intensidad quiere sumergirse en la cultura del país.

Vista panorámica de los tejados planos y apiñados de la medina de Fez con la luz dorada de la tarde; al fondo, colinas secas y la ciudad nueva

Lo que Marrakech hace mejor

Marrakech conoce bien el oficio del turismo. Puede reservar buenos riads por internet, con reseñas de huéspedes reales, y los restaurantes tienen carta en inglés y saben atender restricciones alimentarias. La plaza principal, Djemaa el-Fna, le da de golpe esa sensación de «estoy en Marruecos». Las agencias locales son profesionales y serias. Si quiere más detalles sobre Marrakech de los que caben en esta comparación, nuestra guía para una primera visita repasa cómo moverse por la medina, los riads, las excursiones de un día y lo que merece la pena hacer una vez allí.

La ubicación también la favorece. Desde Marrakech, las rutas de trekking por el Atlas quedan a 90 minutos, el Sahara está al alcance de un fin de semana largo y Essaouira es una excursión de un día sin complicaciones. Las dos ciudades sirven de puerta a otros viajes: Marrakech, a las montañas del Atlas y al Sahara; Fez, al Atlas Medio y a las regiones menos visitadas del norte. Marrakech es, además, la base natural para recorrer el sur de Marruecos.

En alojamiento, la oferta de Marrakech no tiene rival: hay albergues económicos, riads de gran lujo y hoteles de cadenas internacionales, de modo que, sea cual sea su presupuesto o el confort que busque, encontrará algo a su medida.

En la mesa, la variedad es mayor. No tiene por qué limitarse a la cocina marroquí tradicional. Hay restaurantes italianos, japoneses, franceses y de fusión de muy buen nivel. Si viaja con comensales difíciles, o simplemente le apetece otra cosa después de una semana de tajines, Marrakech tiene dónde elegir.

Marrakech ofrece asimismo una vida cultural contemporánea de peso. Las galerías de Guéliz exponen obra seria y la moda local ha dado diseñadores interesantes. Junto a la artesanía tradicional y la arquitectura histórica, la ciudad cuenta con una economía creativa moderna.

Marrakech para una primera visita

Si es la primera vez que viene a Marruecos, la infraestructura de Marrakech le ahorra complicaciones. Puede dedicar su atención al país y no a pelearse con la logística, y la curva de aprendizaje es más suave. Así se adentra usted poco a poco en la cultura marroquí, mientras que en Fez la inmersión es inmediata.

Lo que Fez hace mejor

Fez conserva algo que Marrakech ha perdido en parte: la sensación de estar en una ciudad medieval que sigue funcionando como tal. Su medina, Fez el-Bali, es una de las mayores zonas urbanas sin coches del mundo. Por sus callejuelas, demasiado estrechas para un carrito de golf, las mercancías se transportan a lomos de burro, en una ciudad que vive más o menos como ha vivido durante siglos.

La artesanía de Fez es la de verdad. Aquí viven y trabajan los mejores artesanos de Marruecos. Las curtidurías siguen en plena actividad, los talleres de metal fabrican piezas que compran los propios marroquíes y la cerámica sale de manos de alfareros de oficio. Si le importan las tradiciones artesanales, Fez gana con claridad.

La arquitectura de Fez muestra un detalle más refinado. La Madrasa Bou Inania tiene una azulejería más fina que cualquier otra de Marrakech, y la Madrasa Attarine demuestra de lo que son capaces los artesanos marroquíes cuando trabajan a su máximo nivel. Hasta las mezquitas de barrio lucen un trabajo más minucioso que el que se ve en otros lugares.

En lo gastronómico, Fez se mantiene fiel a la cocina marroquí bien hecha. Aquí comerá lo que come la gente de Fez, preparado a la manera local, con muy pocas adaptaciones al gusto del turista. El resultado es más auténtico si está abierto a ello, y más difícil si busca sabores conocidos.

Fez sale, por otra parte, más barata, sobre todo a la hora de alojarse: un riad de categoría similar suele costar bastante menos que en Marrakech, y comer fuera también resulta algo más económico. Si viaja con el presupuesto medido, allí el dinero cunde más.

Curtidor con guantes y botas de goma, de pie entre las tinas redondas de la curtiduría Chouara de Fez, junto a pieles amontonadas

A Fez hay que ganársela

La dificultad de Fez tiene su valor. Es una ciudad que exige esfuerzo. Se pierde de verdad, pelea con el idioma y termina por resolver las cosas por su cuenta. A algunos viajeros les resulta agotador; para otros es lo más gratificante de su viaje por Marruecos. Fez no le sirve la experiencia en bandeja.

Cuestiones prácticas que pesan en la decisión

Llegar a una y a otra no es lo mismo. Marrakech tiene aeropuerto internacional con vuelos directos desde las principales ciudades europeas, de modo que puede aterrizar, hacer su viaje y volver a casa sin desplazamientos interiores. Fez también tiene aeropuerto, pero con menos conexiones internacionales, y muchos viajeros vuelan a Casablanca o a Marrakech y siguen hasta Fez en tren o por carretera, lo que añade tiempo y logística.

La dificultad para orientarse es real. En algunas partes de la medina de Marrakech, Google Maps funciona razonablemente bien, los zocos siguen una distribución con cierta lógica y acaba dando con la salida. En la medina de Fez, Google Maps es casi inútil y los callejones se ramifican sin previo aviso. Se perderá. Según su temperamento, será una aventura o una pesadilla.

El idioma cuenta más en Fez. En Marrakech, el turismo ha extendido el inglés, y muchos comerciantes, camareros y guías se defienden en él. En Fez, el francés ayuda mucho y unas cuantas frases en árabe resultan más necesarias. Si se maneja bien con gestos y paciencia, saldrá adelante; si las barreras del idioma le agobian, Marrakech es más sencilla.

Reservar alojamiento en Fez exige más cuidado. No todos los riads están en internet, las reseñas son menos fiables y las fotos pueden engañar. Ayuda contar con alguien que conozca bien los alojamientos. En Marrakech, la infraestructura turística le permite reservar por su cuenta con más tranquilidad.

En cuanto al clima, las diferencias son pequeñas, aunque hay matices. Fez tiene inviernos más frescos. El calor del verano aprieta en las dos, pero Marrakech está mejor equipada de piscinas para sobrellevarlo. Ninguna de las dos resulta agradable en julio y agosto.

En nuestra guía sobre cuándo viajar a Marruecos repasamos, región por región, lo que depara cada estación.

¿Y por qué no las dos?

Para muchos viajeros, la respuesta es visitar ambas si el viaje lo permite. Son lo bastante distintas como para que, juntas, le den una imagen más completa de Marruecos. La cuestión pasa a ser en qué orden.

Hierbas y especias amontonadas en sacos a la entrada de una tienda del zoco, con una hilera de cuencos de polvos de colores intensos delante

Empezar por Marrakech tiene lógica si prefiere una entrada suave en Marruecos. La infraestructura amortigua el choque cultural y le permite familiarizarse con el país sin que la logística le desborde. Cuando llegue a Fez, apreciará más su autenticidad y sabrá lo suficiente para hacer frente a sus complicaciones.

Empezar por Fez es lo indicado si quiere sumergirse de lleno desde el primer día. Conocerá primero el Marruecos más exigente y, después de haberse hecho con Fez, Marrakech le parecerá fácil y cómoda, y su infraestructura turística le sabrá a alivio más que a concesión.

Cómo ir de una ciudad a otra

Ambas ciudades están unidas por una buena línea de ferrocarril. El servicio Al Atlas de la ONCF las conecta de forma directa, con salidas aproximadamente cada hora y un trayecto de unas siete horas en asientos cómodos y a un precio moderado. Por carretera se tarda algo menos, cerca de seis horas por la autopista que pasa por Casablanca y Rabat, y el coche permite detenerse en las ruinas romanas de Volubilis y en la ciudad santa de Moulay Idriss, ambas cerca de Meknes, ya en el tramo final hacia Fez. En cualquier caso, conviene reservar la jornada entera para el desplazamiento y no tratarlo como un recado de media mañana. Incluir ambas ciudades en un viaje de 10-12 días por Marruecos sigue siendo perfectamente factible.

Un itinerario habitual con las dos ciudades: tres días en Marrakech (con una excursión de un día al Atlas), tren a Fez, tres días en Fez (con una excursión de un día a Meknes y Volubilis) y, después, regreso a Marrakech para la salida o continuación hacia Chefchaouen y el norte.

Si solo puede elegir una

Hay viajeros que solo tienen tiempo para una ciudad. Si es su caso, estos criterios le orientarán.

Elija Marrakech si:

  • Busca una logística sencilla y una ciudad fácil de recorrer
  • Viaja con acompañantes menos aventureros
  • Necesita flexibilidad con la dieta
  • Quiere tener a mano excursiones de un día al Atlas
  • Desea restaurantes variados, más allá de la cocina marroquí
  • Valora una infraestructura turística eficiente
  • Viene por primera vez y prefiere una introducción más suave a Marruecos
  • Busca un lujo fiable para su luna de miel

Elija Fez si:

  • Quiere una inmersión cultural más profunda
  • Le interesa conocer de cerca la tradición artesanal
  • No le asusta perderse
  • Habla algo de francés o árabe
  • Viaja con un presupuesto más ajustado (Fez suele salir más barata)
  • Prefiere cruzarse con menos turistas
  • Le atrae la cultura gastronómica marroquí tradicional
  • Le fascinan la artesanía y la cultura tradicionales
Interior de una madrasa de Fez: una vidriera en arco proyecta manchas de luz de colores sobre un zócalo de zellige minucioso y paredes de yesería tallada
Marrakech le ofrece un Marruecos accesible; Fez, un Marruecos sin filtros. Elija la que elija, no se equivocará.

¿Y si viaja en familia?

Con niños, las cosas cambian bastante. Marrakech se presta más al viaje en familia: muchos riads tienen piscina para el descanso de la tarde, los restaurantes se adaptan a los paladares más difíciles, la medina se recorre sin demasiados apuros incluso con niños cansados y los guías de habla inglesa saben mantener su interés.

Con niños pequeños (menores de 10 años), Fez puede resultar muy complicada. El laberinto de la medina estresa a unos padres que no pueden quitar ojo a los niños, la oferta de restaurantes limita lo que estos están dispuestos a comer y las piscinas escasean más. Todo exige más paciencia a todos.

Los adolescentes quizá prefieran Fez si les interesa la cultura y no necesitan entretenimiento constante. El atractivo de lo auténtico convence a los hijos mayores capaces de orientarse entre callejuelas.

Viajar en familia

Nuestra guía de viajes en familia entra en detalle en las actividades adecuadas para cada edad y en cómo disfrutar de cualquiera de las dos ciudades con niños.

Las excursiones de un día

Para salir de excursión, la ubicación de Marrakech le da una ventaja clara. A los pueblos del Atlas se llega en 90 minutos, la costa de Essaouira está a dos horas y media o tres, e incluso el desierto de Agafay (paisaje desértico, aunque no el Sahara propiamente dicho) queda a 45 minutos.

Fez, por su parte, abre las puertas del norte. Meknes y Volubilis (ruinas romanas) son una excelente excursión de un día, Chefchaouen (la ciudad azul) está a tres horas y media o cuatro hacia el norte y el Atlas Medio e Ifrane quedan cerca. Pero son destinos menos conocidos que los que Marrakech tiene al alcance. Si para usted cuentan los lugares más emblemáticos de Marruecos, en excursiones gana Marrakech.

Desde Marrakech salen, además, excelentes excursiones de un día a las montañas del Atlas.

Lo que opinan los marroquíes

Los marroquíes tienen su opinión sobre las dos ciudades. Muchos ven Marrakech como una ciudad turística y demasiado comercial, y es fácil oír que «no es el verdadero Marruecos». Reconocen que es bonita y que funciona bien, pero la consideran algo vendida al turismo.

Fez inspira más respeto por cómo conserva su cultura. Los marroquíes valoran que se tome sus tradiciones más en serio, con unos gremios artesanales que mantienen su actividad de siempre y una ciudad que no ha sacrificado su carácter en aras de la comodidad del turista.

Es un punto de vista que importa si quiere conocer el Marruecos que valoran los propios marroquíes, y no solo el que se empaqueta para el visitante.

La diferencia de presupuesto

Fez resulta más barata que Marrakech, y donde más se nota es en el alojamiento: de media, un riad en Fez cuesta alrededor de un tercio menos que en Marrakech. Comer fuera también sale algo más económico.

Lo que supone la diferencia

En unas cuantas noches, la diferencia se va notando, sobre todo en lo que se paga por la habitación. Si el presupuesto condiciona mucho su viaje, Fez le permite estirarlo sin renunciar a la calidad.

Cómo decidir

Casi todo el mundo le da demasiadas vueltas a esta decisión. Las dos ciudades merecen la pena. Si tiene tiempo, visite ambas. Si tiene que elegir, pregúntese si prioriza la sencillez (Marrakech) o la autenticidad (Fez), si valora más la tradición artesanal (Fez) o la variedad de experiencias (Marrakech), y si perderse en una medina le suena a aventura (Fez) o a dolor de cabeza (Marrakech).

Patio de un riad de Marrakech con piscina turquesa, visto a través de arcos blancos bajo grandes faroles calados

Su primera reacción ante esas descripciones seguramente le diga qué ciudad le conviene más. Hágale caso.

Le ayudamos a decidir

Trabajamos a menudo en las dos ciudades y podemos decirle con franqueza cuál encaja mejor con su caso. Una vez tomada la decisión, organizaremos sus días allí para que saque el máximo partido de la ciudad elegida.

Fez o Marrakech, en resumen

Puntos fuertes de MarrakechInfraestructura turística, acceso al Atlas, variedad de alojamiento, restaurantes diversos, cultura contemporánea
Puntos fuertes de FezArtesanía auténtica, inmersión más profunda, arquitectura más refinada, costes más bajos, cocina tradicional
Elija Marrakech siBusca una logística sencilla, es su primera visita a Marruecos, necesita flexibilidad con la dieta, viaja de luna de miel o en familia
Elija Fez siPrioriza la autenticidad, no le importa perderse, le fascina la artesanía, su presupuesto es más ajustado
Lo idealVisitar ambas si el viaje da para 10+ días en Marruecos
ConexiónUnas 7 horas en tren directo, o cerca de 6 horas por carretera
Aeropuerto de MarrakechVuelos internacionales desde las principales ciudades europeas
Idioma en FezEl francés es útil; se habla menos inglés que en Marrakech